¿Es necesario marcar 34 goles en un partido?

Un encuentro benjamín del grupo 10 entre el Sala 10 y La Estrella terminó con un resultado de 34-1.

Imagen de un partido de archivo.

Hemos perdido el norte. El sábado, un encuentro del grupo 10 de categoría benjamín de fútbol sala finalizó con un sonrojante 34-1. ¿Sonrojante para quién?
Los niños de uno y otro equipo está claro que no son los culpables. Tampoco son héroes ni villanos. Unos hicieron todo lo posible por meterlos y los otros, todo lo que pudieron por evitarlos. En cualquier banquillo hay un adulto que es el que debe leer los partidos, el que debe colocar a sus pupilos en el contexto de un partido en el que claramente, se enfrentaron dos equipos de niveles dispares.

Unos quieren culpar a la Federación por permitirlo, incluso al árbitro por no pararlo. Yo, sin embargo, miro y señalo al banquillo del equipo ganador, que en este caso es el que es, pero bien podría haber sido cualquier otro.

Cincuenta minutos a reloj corrido. Sin parar el segundero entre gol y gol. Tampoco en los saques de banda. Desconocemos el tiempo real de juego, pero con 35 parones por otros tantos goles en los que el reloj no deja de correr, y los numerosos saques de banda y de esquina que se dan en cualquier partido de benjamines, posiblemente dará una media de un gol del Sala 10 por cada minuto jugado. Cambiemos nuestro punto de vista: La Estrella encajó un gol cada minuto. ¿De verdad es lo que queremos como educadores? ¿Alguien aprendió?

Se me ocurren mil maneras de frenar ese marcador. Pero la persona que estaba en ese banquillo, que me consta que se disculpó al acabar con su rival y con su propio club, no discurrió durante esos cincuenta minutos, con sus numerosos momentos de juego parado para buscar una solución que no acabase con 34 goles en su cuenta.

Si no somos nosotros, los adultos, ¿quién se preocupa de la educación deportiva de los niños? No miremos a otro lado. La solución está en nuestra conciencia. Exigiendo titulaciones dicen algunos. Hay valores que se tienen o no se tienen y no te los dan con ningún título.

Fuente: www.heraldo.es
Autor: Miguel Giménez
Fecha de publicación: 2/11/2017 

 

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